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Novedades fiscales enero 2008:

Fuente: Asociación Española de Asesores Fiscales de España (web: AEDAF )

REBAJAS EN IRPF E IMPUESTO DE SOCIEDADES

Con la entrada del nuevo año, se presentan novedades sustanciosas en relación a las principales figuras impositivas. Con las reformas operadas, el Gobierto estima que las familias y empresas se ahorrarán este año unos 5.000 millones de euros.

  • IRPF: Los cambios se concretan en la actualización, en un 2%, de la tarifa, el mínimo personal y familiar y la reducción por rendimientos del trabajo para evitar que los contribuyentes pierdan poder adquisitivo por el aumento de los precios, aunque se trata de una corrección muy inferior a la subida registrada por tasa de inflación en 2007, que por tanto no será totalmente compensada.

Además, con efectos desde el 1 de enero, el IRPF contempla nuevas deducciones, tales como po elr alquiler para los jóvenes y las rentas bajas, así como el conocido cheque-bebé: la paga de 2.500 euros por nacimiento o adopción de hijos. Este último incentivo se articula mediante una deducción en la cuota diferencial del IRPF para las madres dadas de alta en la Seguridad Social en el momento de tener el hijo, y como una prestación no contributiva de la Seguridad Social en el caso de quienes no están cotizando. Esta desgravación es compatible con la deducción por maternidad (1.200 euros) que ya venían disfrutando las madres trabajadoras por sus hijos menores de tres años. Y como en el caso de esta última, puede solicitarse a la Agencia Tributaria su cobro por anticipado en el momento de nacer o adoptarse la criatura. Si se anticipa el cobro, ya no se aplicará la deducción en el momento de cumplimentar la declaración.

Según las estimaciones de Hacienda, estas medidas supondrán un ahorro para los hogares de 1.965 millones de euros, que en el caso concreto de las rentas del trabajo será de 940 millones de euros (707 millones por la reducción de las retenciones de los salarios y 233 millones en el caso de las pensiones).

Por otra parte, la declaración de la renta que se rellenará esta primavera, correspondiente a los ingresos de 2007, será la primera que se hará con el nuevo IRPF que entró en vigor el año pasado y que, entre sus principales novedades incluía la rebaja del tipo máximo al 43%, la unificación de la tributación del ahorro al 18%, y la exención del pago del tributo para las rentas inferiores a 9.000 euros anuales.

  • Impuesto de sociedades: En cuanto al Impuesto sobre Sociedades, este año se aplicará la segunda parte de la reforma del tributo, que supondrá reducir al 30% -dos puntos y medio- el tipo general que pagan las empresas. En 2007, el tipo ya había bajado del 35% al 32,5%, mientras que el aplicado a las pymes se redujo cinco puntos, hasta el 25%.

Como consecuencia de esta rebaja, se calcula que las empresas abonarán al Fisco 1.582 millones de euros menos en pagos fraccionados, mientras que la cuota diferencial del impuesto se reducirá otros 1.452 millones de euros. En total, el impacto económico del segundo tramo de la rebaja del Impuesto sobre Sociedades se prevé de 3.034 millones de euros.

Al mismo tiempo, las empresas deben adaptarse al nuevo Plan General de Contabilidad, que modifica los criterios de valoración de activos y pasivos financieros y cambia la denominación de algunos elementos, como los intangibles o los resultados extraordinarios. También se introducen nuevas obligaciones en materia de información sobre las partes vinculadas en la elaboración de las cuentas anuales, y no se permite amortizar el fondo de comercio.

Nueva escala de retenciones

Como consecuencia de la actualización en un 2% de las tarifas del IRPF para 2008, el año comienza también con nuevas tablas de retenciones para los asalariados, por lo que conviene revisar su impacto en las próximas nóminas. Tras la modificación del Reglamento del IRPF aprobada por real decreto a finales de diciembre pasado, la retención del 24% se aplica a todos los empleados que ganen menos de 17.707,20 euros (frente a 17.360 euros el año pasado), mientras que el tipo máximo del 43% se aplica para rendimientos superiores a 53.407,20 euros (52.360 euros hasta diciembre). También se han ajustado las cuantías a partir de las cuales las empresas tienen obligación de retener. Con carácter general, se retiene desde el primero euro de salario, pero hay excepciones cuando el trabajador comunica al empleador determinadas circunstancias familiares. Así, por ejemplo, a los empleados cuyo cónyuge no obtenga rentas superiores a 1.500 euros anuales sólo se les aplica retención si su remuneración supera los 12.533 euros, o los 13.985 euros cuando tienen un hijo y los 16.102 euros si son dos o más los descendientes. El límite es de 12.996 euros en el caso de trabajadores solteros, viudos o divorciados con un hijo, y de 14.767 euros cuando son dos o más.

Rebajas en los módulos para ganaderos y agricultores

Otra de las novedades tributarias afecta a la conocida como “orden de módulos”, la orden ministerial que regula los importes por los que tendrán que tributar los empresarios acogidos a este método de estimación objetiva en el IRPF durante 2008. Los cambios afectan fundamentalmente a quienes desarrollan actividades agrícolas y ganaderas, que ven reducida su carga fiscal. Para compensar el aumento de los costes de producción que han sufrido estos sectores por la subida de precios de determinadas materias primas, se reducen los índices de rendimiento neto aplicables para quienes desarrollan actividades de ovino y caprino de carne, vacuno de leche, porcino de cría y cunicultura, remolacha, cítricos y tomate para transformación.

El ocaso del Impuesto de Patrimonio

Si los principales partidos políticos cumplen sus promesas electorales, estamos en puertas de la desaparición del Impuesto sobre el Patrimonio. Desde distintos ámbitos, tanto PSOE como PP han expresado su voluntad de eliminar este tributo por considerarlo injusto y desvirtuado, pues lo que se instituyó como un impuesto extraordinario para las grandes fortunas ha devenido con el paso del tiempo, la inflación no corregida, las sucesivas reformas tributarias y el último boom inmobiliario, en un gravamen soportado por las clases medias y, muy especialmente, por quienes viven en grandes ciudades. 

Pero sí puede afirmarse que hay un cierto consenso para eliminar la obligación de tributar por Patrimonio durante la próxima legislatura, también parece clara la voluntad de que la supresión de este impuesto, cuyos ingresos están cedidos a las comunidades autónomas, no se haga exclusivamente con cargo a las arcas del Estado. Por tanto, cabe presumir que será imprescindible que todas las autonomías se muestren dispuestas a perder una parte de los recursos que consiguen por esta vía, en lugar de exigir compensaciones, para que finalmente pueda suprimirse. La próxima negociación para reformar el sistema de financiación autonómica resultará decisiva para el futuro de este impuesto, y dicha negociación estará muy marcada por los resultados electorales del 9 de marzo.

Posibles cambios para la inversión en acciones europeas

La Comisión Europea pretende reformar el sistema de retención que se aplica a las operaciones bursátiles transfronterizas, que consiste en aplicar el cargo exigido en el Estado donde se devenga la ganancia, es decir, en el país de origen del emisor de las acciones o títulos. Los especialistas en fiscalidad han recomendado a Bruselas que cambie la normativa para que todos los intermediarios que operan en este tipo de transacciones apliquen la retención que corresponda al Estado de residencia del inversor, que sería la Administración a la que habría que liquidar ese dinero.

Fraudes que dejan pistas

Entre las irregularidades más frecuentes detectadas en 2007 los Técnicos de Hacienda destacan la emisión de presuntas facturas falsas por parte de contribuyentes en módulos o microempresarios; el cargo de gastos sin justificar, que conlleva la omisión de la obligación de conservar facturas; la ocultación de ingresos y, en el caso de empresas medianas y grandes, la recepción de facturas falsas, la aplicación incorrecta de la ley tributaria para pagar menos impuestos y la falta de justificación de gastos

 

 

 

 

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